El black metal es un género del metal extremo surgido en Noruega a finales de la decada de los 80's, que se caracteriza por sus guitarras rápidas, voces agudas, baterías estridentes, frenéticas y aceleradas que se influencian en el trash metal, se caracteriza también por bajos inaudibles, falta de técnica y una producción miserable. O por lo menos es así como la mayoría de los metalheads que no son afines al género lo catalogan.
No es del todo erroneo, el black metal inició como un movimiento para generar la música más pesada, estridente y violenta que se pudiera imaginar. En un principio la producción de estas bandas era mala, su técnica era pobre y estaba marcada por una tendencia indiscutible hacia el satanismo y temas anti-religiosos, aunque se enfoca también en la oscuridad y el ocultismo. Algunos fans del género defenderán esta primera oleada refieriendose a ella como un Black Metal más "true" y más "crudo".
Sin embargo, muchas de las bandas que continuaron mejorando su "arte" han cambiado los paradigmas presentados anteriormente, presentando una gran mejoría en la producción, añadiendo guitarristas virtuosos, guitarras acústicas, incorporando elementos más complejos en la batería influenciado por el death metal y orientando sus ideologías hacia temas más profundos e intelectuales. Bandas como
Ulver, son un gran ejemplo de esto, siendo de los primeros en atreverse a cambiar sus temáticas y añadir componentes melodicos mejor pensados y más orientados al arte músical y de composición.
Bandas como
Dimmu Borgir (sólo sus primeros 4 albumes),
Satyricon,
Old Man's Child,
Limbonic Art y
Borknagar son otros ejemplos de un black metal más maduro, producido y ejecutado de manera soberbia, mayor técnica y melodía, consiguiendo despuntar y hacer del género uno más respetado y elogiado. A esta generación se le denomina la segunda oleada del Black Metal.
Emperor, particularmente sostenía en un principio que el Black Metal era un género artístico que sólo podía ser tocado y ejecutado por los músicos más virtuosos y fueron ellos pioneros en incluir elementos sínfonicos a sus melodías, incluyendo pianos, sintetizadores,violines y organos en su música, además de un complicado uso de los acordes y arpegios en las guitarras.
Muchos metalheads repudian al Black Metal por la influencia de bandas de poca producción y música mediocre, sobre todo aquellos que disfrutan del Death Metal que catalogan como un género superior a este. Bandas como
Dark Throne,
Burzum,
Carpathian Forest y
Graveland son responsables de esto, pues a pesar de su música minimalista y falta de virtuosismo fueron la primera cara del género y sinónimo del mismo durante muchos años y parte de la primera oleada.
Sin embargo el black metal ha influenciado a un sin fin de géneros y bandas que van desde el trash metal, pudiendo mencionar a bandas que empezaron tocando Black como Sodom, Celtic Frost y Slayer, hasta el death metal en bandas como Eucharist, Hate, Edge of Sanity, Opeth y Aeternum.
Hoy en día el Black Metal se ha perfeccionado tanto que existen bandas de un nivel artístico y profesional tan alto y sofisticado que son reconocidas a nivel mundial, respetadas y emuladas en distintos géneros, bandas como
Svartidauði,
Farsot,
Enslaved,
Schammasch,
Blaze of Perdition,
Xanthochroid y Deathspell Omega son buenos ejemplos de ello.